Pleno del Comité Central del Partido Socialista de Chile

Pleno del Comité Central del Partido Socialista de Chile


  • El Partido Socialista piensa en Chile y busca poder reponer esfuerzos transformadores en la sociedad chilena.

Hoy se llevo a cabo el Pleno del Comité Central del Partido Socialista. Instancia que, entre otras cosas, se centró en resolver el pacto electoral para la elección de los futuros consejeros constitucionales. Se contó con la participación de la mesa directiva del partido, las ministras Ana Lya Uriarte y Maya Fernández, el ministro Carlos Montes, senadora y senadores, la bancada de diputados/as y más de 90 encargados regionales.

La resolución de este encuentro estableció que la unidad es el mejor camino para afrontar los desafíos que se avecinan, siendo la lista única la vía más certera para afrontar el pacto electoral.

También, la presidenta Paulina Vodanovic, dio a conocer que la expresidente Michelle Bachelet entrega su apoyo al acuerdo tomado y declara estar disponible para encabezar la lista de unidad, desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista.

“El Partido Socialista piensa en Chile, Michelle Bachelet piensa en Chile cuando se pone a disposición de este partido, su partido (…) para liderar esta lista de unidad, porque desde la unidad podemos triunfar y no triunfar electoralmente. Aquí no se trata pocos más o pocos menos, se trata de que las fuerzas progresistas tengan posición mayoritaria dentro de la discusión por una nueva Constitución. No queremos regresiones, no queremos autoritarismo, queremos más democracia, más estado social y fuerte de derecho” señaló Vodanovic.

 

Resolución política del Pleno del Comité Central

Resolución política del Pleno del Comité Central


El Partido Socialista cumplirá en el mes de abril 90 años desde su fundación. Desde su origen ha sido parte de los proyectos de transformación social y política del país. En su largo camino ha aprendido que sólo la UNIDAD de las fuerzas transformadoras permite asegurar los cambios, la mejora de la vida de nuestro pueblo, la proyección del bienestar, la democracia, la igualdad y la libertad cuando esta ha sido arrebatada.

El Partido Socialista de Chile tomó la decisión de respaldar, en su momento, y de integrar, posteriormente, el gobierno del presidente Gabriel Boric. Lo hizo sin cálculos y sin pedir nada a cambio, movido solo por la convicción de que era y es lo que el país necesita. Lo hizo porque era la alternativa de cambios en la sociedad frente a una derecha que quiere retrotraer lo que con mucho esfuerzo y dificultades hemos construido en estos años.

A la hora de enfrentar la dinámica política y electoral que se ha abierto en el país, en especial para elegir consejeros constitucionales, debemos asumir plenamente nuestra condición de partido de izquierda, que busca la unidad social y política.

La decisión de ir en lista unitaria se explica fundamentalmente por la necesidad de enfrentar el crecimiento de la derecha y las fuerzas conservadoras y poder reponer un esfuerzo transformador en la sociedad chilena luego de la derrota del 4S.

La Unidad es cuestión del presente, pero es sobre todo cuestión del futuro. No solo para esta elección, no solo para apoyar y respaldar al gobierno que impulsa reformas en favor de nuestro pueblo; sino para proyectar a futuro una fuerza política transformadora que requiere Chile y eso implica proyectar la unidad también para los próximos desafíos políticos. Tenemos que ir unidos desde la DC hasta el PC.

Los invitamos a sumarse, porque la unidad ayer fue fundamental para derrotar la dictadura y la unidad hoy será lo que permita terminar con la Constitución de esa etapa oscura. Lucharemos por la lista única; no olvidemos que el adversario está al frente y es la derecha y los grupos populistas.

Para definir los pasos que hagan posible la unidad, confiamos en nuestra democracia interna y en los órganos del partido y que sea la Comisión Política quien discuta y determine las candidaturas y viabilizar las mejores condiciones de la Unidad para la elección de consejeros constitucionales.

Agradecemos y reconocemos el liderazgo de la presidenta Michelle Bachelet y estamos confiados que con la unidad podremos impulsar el mejor logro electoral y político para una nueva Constitución por los cambios que Chile necesita. Llamamos a las fuerzas sociales, a los partidos políticos, a los y las trabajadoras, a los movimientos sociales y ciudadanos, a movilizarse y trabajar por la unidad.

Y en el año que nuestro Partido cumple sus 90 años de historia, damos inicio a la convocatoria de las acciones partidarias hacia el trigésimo segundo Congreso Nacional, que se realizará los días 24, 25 y 26 de junio y llevará el nombre de Carlos Lorca Tobar.

 

Comité Central del Partido Socialista de Chile.

Acto en conmemoración a Eugenio González Rojas

Acto en conmemoración a Eugenio González Rojas


  • El Partido Socialista rinde un justo homenaje a compañeros y compañeras cuyas huellas han sido señeras para la construcción del ideario socialista.

La tarde del 23 de enero, en la sede del Partido Socialista se realizó el acto de homenaje por el natalicio de quien fuera uno de los fundadores, Eugenio González Rojas. Asistió la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, el ministro de Economía, Fomento y Turismo, Nicolás Grau, el jefe de gabinete del Presidente de la República, Carlos Durán, el secretario general PS, Camilo Escalona, la vicepresidenta PS, Fanny Pollarolo, la hija del homenajeado Flora González y militancia.

La ceremonia la presidió el secretario general Camilo Escalona, quien recordó la importancia que tuvo para el socialismo chileno el pensamiento y obra de Eugenio González, quien entre muchos cargos de importancia nacional, destaca su investidura como Ministro de Educación en 1932 durante la República Socialista de Marmaduque Grove, más tarde fue secretario general del Partido Socialista entre los años 1948 y 1950 y en 1949 fue electo Senador de la República , años después, en 1962 asumió como Rector de la Universidad de Chile.

“Las banderas que levanten los militantes socialistas en los próximos años, estará Eugenio González presente. Estará su concepción de que sin democracia no hay socialismo” señaló el secretario general.

En la ocasión también hizo uso de la palabra Juan Cristóbal Cantuarias, abogado, expresidente del Centro de Estudiantes de Derecho y Senador Universitario de la Universidad de Chile, quien hizo una semblanza a partir de la importancia del pensamiento de Eugenio González para las nuevas generaciones.

Acerca de los compromisos

Acerca de los compromisos


  • Columna de opinión del secretario general, Camilo Escalona, en Cooperativa.

En la memoria histórica de la izquierda chilena hay un lugar especial para un trabajador que, en alguna marcha durante la Presidencia de Salvador Allende, muestra orgulloso un cartel, con una afirmación que penetró hondamente sin que pudiera ser arrancada de la conciencia del pueblo chileno: “este será un gobierno de mierda, pero es mi gobierno…”

De ese modo, lo dijo todo, en una lección imborrable de compromiso social y político. Podía ser desventajoso en lo inmediato, pero como trabajador jamás dejaría de lado sus intereses estratégicos que eran expresados por el gobierno de Salvador Allende. Por esa razón, millones de personas acompañaron su gestión hasta su último aliento y, conocida su muerte en La Moneda, derramaron auténticas lágrimas de dolor en su memoria.

Ese respaldo profundo hacia Allende brotaba de muchas décadas de lucha que le habían permitido llegar, por la vía de elecciones democráticas, a la Presidencia de la República. Ese lazo indisoluble entre el líder político y el pueblo trabajador hicieron posible una experiencia sin precedentes que traspasó las fronteras de Chile para adquirir dimensión universal: “construir el socialismo en democracia, pluralismo y libertad”.

Ahora bien, hubo errores que aprovecharon las fuerzas reaccionarias para echar abajo ese proyecto político mediante la desestabilización y el desgobierno en una estrategia que culminaron con un cruento golpe de Estado y una terrible dictadura. Sin embargo, permaneció vivo un patrimonio histórico del movimiento popular que es fecundo y alimenta las luchas democráticas del presente.

Hoy, el socialismo y la izquierda asumieron otro compromiso, apoyar un Presidente de izquierda que es joven y lidera una camada de luchadores sociales que con amplio respaldo, incluido el nuestro, ganó legítimamente las elecciones presidenciales. Una vez victorioso el entonces Presidente electo invitó con amplitud y generosidad a partidos de izquierda y centroizquierda que le apoyaron en la segunda vuelta a integrarse en su gabinete de ministros.

No obstante, hay expresiones bombásticas para desentenderse de los objetivos compartidos y se pretende borrar el compromiso adquirido en medio del clima de euforia creado por el triunfo electoral y no hay quien no quiera salir en la foto.

Interesados comentaristas omiten esas circunstancias, el objetivo es claro, socavar el gobierno, lograr su aislamiento y desplomar su autoridad. Las fuerzas políticas comprometidas con el progreso social no podemos caer en esa trampa y permitir que arrinconen al gobierno para derrotarlo que es, en definitiva, lo que buscan los grupos conservadores y de ultraderecha. La necesaria mirada crítica sobre el curso de los acontecimientos no puede significar ni deslealtad ni ausencia de compromiso.

Tampoco se debe actuar motivándose con “rencores añejos” y concluir que si ayer me ofendieron ahora me desquito. Eso es perder la brújula. Lo que está en juego es demasiado trascendente. El compromiso político no se guía por la ley del ojo por ojo ni busca revancha por litigios pasados, tampoco es una ingenuidad o una actitud quijotesca como algunos parecen pensar, honrar los compromisos fortalece a quienes lo realizan.

Se trata, por una parte, de la capacidad del régimen democrático de realizar los cambios que Chile requiere, o de coadyuvar, por la otra parte, aún involuntariamente, a que se abra paso una alternativa tan regresiva como la que lideró a la derecha en las últimas elecciones presidenciales. En suma, el sustento ético del compromiso que hemos asumido nos indica que la unidad en la diversidad debe prevalecer evitando una estéril dispersión política y electoral.

Camilo Escalona Medina, secretario general del Partido Socialista de Chile.

Nuevos desafíos, nuevas exigencias

Nuevos desafíos, nuevas exigencias


  • Columna de opinión del secretario general, Camilo Escalona, en Cooperativa.

El impacto de ciertos hechos excepcionales repercute con secuelas incalculables. Así sucede con los múltiples ecos del resultado del plebiscito del pasado 4 de septiembre. Se sabía que el 62% versus el 38% “traería cola”, aunque era imposible saber exactamente cómo ella se expresaría en los hechos posteriores a ese evento.

El Gobierno fue severamente afectado, el mismo Presidente Boric lo ha señalado, y ante ello decidió hacer un considerable cambio en la composición del gabinete de ministros, incluido el Ministerio del Interior, la jefatura o “primus interpares” de ese cuerpo colegiado que encabeza, por mandato del jefe de Estado, la implementación de la acción gubernamental.

También hubo giros o énfasis temáticos que ascendieron en su relevancia política y social, en particular, el tema de la seguridad pública alcanzó una primera prioridad en la agenda, seguido por medidas económicas que frenan la inflación y mitigan su impacto en la población. En suma, la situación nacional experimentó un cambio de amplias dimensiones aún en evolución.

Al disminuir la aprobación al Gobierno y acrecentarse las dificultades que enfrenta, también se altera la actitud y disposición de las fuerzas y protagonistas políticos hacia el Presidente y su administración. Hubo una alteración en contra de la correlación de fuerzas. Algunos de quienes aparecían como entusiastas apoyos se convierten en distantes críticos e incluso se van pasando a las filas disidentes u opositoras. Muchos pedían cargos y ahora les incomodan. Al Gobierno la tarea se le hace aún más difícil. Son las debilidades o caprichos de la política.

Sin embargo, persisten las razones por las que fue elegido, una amplia mayoría ciudadana le encomendó la misión de promover y realizar transformaciones económicas y sociales que den cuenta de los actuales requerimientos del país. Esa necesidad perdura, hay cambios que no deben seguir postergándose indefinidamente.

Esa demanda nacional se conecta con el reinicio del proceso constituyente. El Congreso Nacional despachó la reforma constitucional que permite su puesta en práctica. Los contenidos de la nueva Constitución deben estar en sintonía con las transformaciones requeridas por la población, de modo que adquieran respaldo y viabilidad institucional. Un retroceso de los derechos fundamentales de las personas y la eternizacion de los abusos y la desigualdad sería una frustración histórica que alejaría aún más a un importante segmento de la sociedad de la política.

Entonces, mucho más allá de lo coyuntural, el Gobierno necesita el respaldo de los suyos, de aquellos que aceptaron acompañar al Presidente Boric y asumieron responsabilidades ministeriales y de diverso tipo a lo largo del país. Sería impresentable pretender desentenderse de esos compromisos.

Reaparece la idea que ante la impopularidad hay que salvarse como se pueda, que el perfil individual es el que vale ante la acción colectiva, qué hay que moderarse ante el retorno del conservadurismo, en fin, viejos y falsos dilemas, muchos años reviviendo.

Lo más grave es que revive la admonición de la derecha que se erige en quien decide la legitimidad de las decisiones políticas de la izquierda y la centroizquierda. Ahora desde la derecha se santifica que dos listas de las filas progresistas son lo mejor y que el socialismo democrático debe tomar esa ruta. Pero, no hay que confundirse con esos cantos de sirena porque la bifurcación de la diversidad de las fuerzas transformadoras en dos listas es el camino ideal del conservadurismo social y político para detener la necesaria evolución democrática de Chile.

Ante los desafíos hay que fortalecer la alianza de gobierno, por ello, no resultaría entendible que diferentes actores se distancien y presenten alternativas distintas, en listas separadas, a la próxima elección de constituyentes lo que debilitaría decisivamente la acción conjunta que es indispensable ante las dificultades que se presentan.

Camilo Escalona Medina, secretario general del Partido Socialista de Chile.