Bancada de Senadores PS respalda a Presidenta Michelle Bachelet por cambio de gabinete y ante los desafíos legislativos de los próximos meses


Frente al ajuste ministerial, la Bancada de Senadores PS reitera su pleno respaldo a la Presidenta Bachelet y su compromiso con la concreción de su programa de Gobierno, de cara a las múltiples desafíos legislativos que se encuentran pendientes.

Como bancada concurriremos con nuestros esfuerzos y labor para concretar todo el trámite legislativo que queda por delante.

El cambio se produce en momentos en que el país se encuentra en plena etapa reactivadora de su economía, la que ha podido llevarse adelante sin interrumpir la senda transformadora, en lo que reconocemos el rol que han jugado los ministros salientes. Las diferencias siempre deben ser resueltas respetando la institucionalidad vigente y privilegiando el entendimiento de los partidos que respaldan al Gobierno.

Como Bancada hemos colocado el tema del crecimiento económico como un elemento central de la agenda legislativa, desde el primer semestre de 2016, haciendo propuestas al Gobierno y al ex ministro Valdés, que esperamos se incorporen a la discusión en el Parlamento, de cara a la discusión sobre la Ley de Presupuestos 2018.

Rechazamos el oportunismo que hemos observado en algunos dirigentes opositores. Se trata de un ajuste ministerial, en el marco de las atribuciones de la jefa de Estado, y en el cual sólo podemos agradecer el trabajo realizado por los ministros Rodrigo Valdés y Luis Felipe Céspedes, así como respaldar a los nuevos secretarios de Estado que entran al Ejecutivo. Destacamos especialmente la incorporación del nuevo ministro de la SEGPRES, el socialista, Gabriel de la Fuente Acuña, de amplia experiencia en el trabajo legislativo.

El gobierno debe continuar cumpliendo su agenda de cambios que hasta el momento le ha legado a Chile gratuidad en educación superior, ley de inclusión en educación, nueva infraestructura en Salud, un nuevo trato a los profesores, más protección social, mejores pensiones y nueva ley de despenalización de la interrupción del embarazo en tres causales, entre muchas otras.

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Senadores PS por dichos de Sebastián Piñera sobre aborto


Ha señalado el candidato opositor que “vamos a introducir cambios a la ley”, agregando que “perfeccionará” lo relacionado al acompañamiento a las madres con embarazos vulnerables, para que “no se sientan abandonadas y opten por la vida”, tratando de revertir de esta manera lo aprobado por el Congreso Nacional.
Los senadores socialistas creemos que el proyecto recientemente aprobado ha sido expresión de una mayoría contundente en la sociedad y ha contado con el apoyo de parlamentarios de todos los sectores políticos, de gobierno, independientes y algunos de oposición. Este tema, de profunda reflexión filosófica y de serio análisis jurídico, ha sido largamente debatido por la sociedad y por el Congreso, y, después de superar todos los canales democráticos hoy verá la luz como ley de la República. Debemos estar orgullosos tanto del proceso como del resultado. Es por estas razones que el candidato Piñera no puede desconocer este proceso democrático que apenas termina, y su interés por congraciarse con las élites y los sectores más conservadores del país no puede ir en contra de la mayoría que se ha expresado legítimamente en las cámaras legislativas. El país no se lo merece.
La Presidenta Bachelet, y quienes la acompañamos en el gobierno, hemos estado realizando un esfuerzo por construir desde el diálogo, un nuevo tipo de sociedad que entregue más oportunidades y que acompañe y ampare a los miembros de la misma en distintas dimensiones de la vida. Entendemos que este esfuerzo por ampliar derechos como la gratuidad en educación, la cobertura de los servicios de Salud, la protección de los consumidores y la despenalización de la interrupción del embarazo en tres causales, entre tantos otros, van en oposición a la mirada que tienen del país las minorías conservadoras que busca representar el candidato Piñera.
Los socialistas seguiremos empujando desde la Bancada de Senadores la agenda de cambios que hemos comprometido a la ciudadanía. Creemos que mucho del futuro desarrollo de nuestro país se juega en ser capaces de persistir en esta tarea.

Objeción de conciencia no debe ser institucional


Columna de Opinión del senador y jefe de bancada de senadores PS, Alfonso De Urresti.

La despenalización de la interrupción del embarazo en tres causales marca un hecho histórico para nuestra sociedad.

Pero hay un último paso dentro del trámite legislativo, que hemos visto reflejado en diversas declaraciones en la prensa que nos preocupa. Me refiero a la objeción de conciencia y su eventual ampliación. He fijado mi posición en diversas oportunidades, pero quiero reafirmarla. Creo que no debiera haber objeción de conciencia para la interrupción del embarazo en estas tres causales que hemos aprobado, que son extremas y ojalá nunca ocurrieran a ninguna mujer, pero que existen en nuestra vida diaria.

En mi opinión, ni el médico, ni el equipo que realiza un procedimiento, debería tener la posibilidad de objetar un procedimiento de aborto en el ámbito del sector público.

La intención de la derecha, ahora que sus requerimientos han sido rechazados por parte del Tribunal Constitucional, han estado enfocados en establecer la necesidad de que hospitales y clínicas privadas puedan optar a la objeción de conciencia.

Por mi parte, presenté una indicación muy específica: dicha objeción es de carácter personal y en ningún caso puede ser invocada por una institución.

Reitero mi posición de que en un Estado laico no debe existir lugar a objeción de conciencia en los establecimientos de salud públicos ni en aquellos que reciban cualquier tipo de financiamiento del Estado. Es por eso que declaraciones como las que hemos visto en diversos medios de comunicación por parte del rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, cuya posición contraria al aborto es respetable como la de cualquier chileno o chilena, no puede ser una posición institucional que vaya en contra de la legítima decisión que se toma en un estado de derecho.

Una institución no tiene conciencia, pero sí está obligada a respetar la ley, aunque no le guste. Hay gente a la que puede no gustarle pagar impuestos, pero debe hacerlo por el bien común de toda la sociedad. En este caso, una institución confesional puede tener una visión diferente, pero la sociedad en su conjunto, a través de un ejercicio legislativo democrático, tramita, discute y promulga una ley de la república, obligatorio para todos.

La ampliación de la objeción de conciencia, además, sólo aumenta la brecha que enfrenta una mujer de una comuna con múltiples opciones para atenderse por su embarazo, versus mujeres de cientos de pequeñas localidades de nuestro país, que cuentan con estándares mínimos de infraestructura y de personal médico, lugares en los cuales la objeción de conciencia puede transformarse en la dictadura de la objeción.